13 de septiembre, día mundial de la sepsis

Más de 2.000 hospitales de todo el mundo apoyan la iniciativa del Día Mundial de la Sepsis (DMS), promovida por la Alianza Mundial contra la Sepsis, en la que participan múltiples sociedades científicas y asociaciones sin ánimo de lucro, con el objetivo de concienciar a profesionales y ciudadanos de la importancia de la sepsis como problema de salud pública de primera magnitud y conseguir mejorar su pronóstico.

A diferencia de otras enfermedades, la sepsis afecta por igual a los países en vías de desarrollo y a los países desarrollados. Tiene una elevada incidencia y mortalidad, deja secuelas duraderas en muchos supervivientes y supone un elevado consumo de recursos económicos.

Se estima que se producen 27 millones de casos anuales, de los que mueren al menos 8 millones: cada 3 segundos, una persona muere de sepsis en el mundo. En España se calculan más de 140.000 casos anuales de sepsis que requieren hospitalización.  La incidencia de sepsis está aumentando. En la última década el número de ingresos hospitalarios por sepsis se ha doblado.

Los pacientes que ingresan en el hospital por sepsis presentan mayor gravedad y tienen estancias más prolongadas que los que ingresan por otros motivos. La mortalidad de los pacientes que ingresan por sepsis es del 17%, mientras que la de los que ingresan por otros motivos es del 2%.
De los pacientes que sobreviven a la hospitalización, los que ingresaron por sepsis tienen mayores posibilidades de necesitar el ingreso en centros de larga estancia o residencias asistidas. La mitad de los pacientes que ingresan por sepsis en la UCI son de origen comunitario, la otra mitad son de origen nosocomial.
La sepsis se diagnostica tarde, y ello aumenta la mortalidad. Gran parte de esta mortalidad es evitable, porque el inicio rápido de medidas simples, como la fluidoterapia y los antibióticos, reduce la mortalidad en un 50%.
El coste de la asistencia a la sepsis es enorme: en EEUU, entre 1997 y 2008, el coste de la asistencia de cada paciente ingresado por sepsis aumentó un 12% anual (corregido por la inflación). En Alemania, en la última década el coste de la hospitalización por sepsis se ha doblado, de 25.000 a 55.000 €.
El 25% de los efectos adversos ocurridos durante la hospitalización son infecciones nosocomiales. De ellas, más de la mitad son evitables.
El coste de las infecciones adquiridas en el hospital es enorme: un episodio de bacteriemia asociada a catéter venoso central cuesta en España 18.000 €. Globalmente, el mayor coste se debe a las infecciones del sitio quirúrgico, que son mucho más frecuentes.
La lucha contra la sepsis es responsabilidad de todos. Se puede hacer mucho por prevenirla, y si se produce, el diagnóstico y tratamiento precoces pueden salvar la vida a muchos enfermos.
Por todo lo anterior, 12 sociedades científicas españolas firmaron un manifiesto, la Declaración de Mallorca, para aunar fuerzas en la lucha contra la sepsis y unificar la manera de atender la sepsis en los hospitales, mediante la creación de un Código Sepsis a nivel nacional.