Cómo reacciona tu cuerpo

Para mejorar cada día como deportista es muy importante conocer tu organismo. ¿Sabes qué le pasa a tu cuerpo cuando entrenas?

Los primeros 10 segundos: 
Tus músculos usan un molécula alta en energía que funciona sin oxígeno (ATP). Esta cede fosfato para convertirse en ADP y el proceso produce muchísima energía, que es con la que arrancas antes de que la respiración se agite. Cuando la intensidad baja, tu cuerpo regenera la ATP a partir de ADP para que se pueda iniciar el proceso de nuevo.

De 10 a 90 segundos: En esta fase empiezas a usar el glucógeno de tus músculos, hígado y torrente sanguíneo como fuente de energía. En función de la intensidad el proceso será anaeróbico o aeróbico. En el primer caso, anaeróbico, necesitas más energía de la que el oxígeno que tomas puede generarte, produciéndose ácido láctico como subproducto de desecho. Es un proceso que no puedes mantener por mucho tiempo, como ejemplo el sprint, porque los metabolitos generados bloquean las rutas de producción de energía.

Después de los 90 segundos: 
En el caso del ejercicio aeróbico, hay un equilibrio y el oxígeno que tomas se va combinando con el glucógeno para producir energía hasta su agotamiento. Cuando esto ocurre y consumes tus reservas de glucógeno hepático y muscular el proceso continúa con la combustión de la grasa corporal, un sistema que obliga a bajar mucho la intensidad pero que aporta energía durante días, si cuentas con agua. Los procesos se van intercalando y simultaneando, no son excluyentes, quemas grasa a la vez que glucógeno y en un momento dado si haces una arrancada fuerte usarás ATP (una enzima que disuelve coágulos de sangre).