Diabetes tipo 1

Diabetes, esa enfermedad que cada día se hace más popular a nivel mundial y que en España afecta a más del 14% de la población. Cada año las cifras de las personas que padecen esta enfermedad aumentan exageradamente. Hoy queremos dedicar este post a hablar un poco sobre la diabetes de tipo 1.

La diabetes tipo 1 es una condición autoinmune que genera que el páncreas deje de producir insulina, la hormona que regula los niveles de glucosa de la sangre. Si el nivel de glucosa en sangre es demasiado alto, con el tiempo puede dañar severamente los órganos del cuerpo.

La diabetes tipo 1 suele desarrollarse repentinamente y, aunque aún no se ha podido diagnosticar una causa exacta, muchos estudios coinciden en que puede desarrollarse tanto por factores genéticos, como por unos hábitos alimenticios erróneos o incluso por autoinmunidad. Los principales síntomas que indican que una persona padece diabetes tipo 1 son:

  • Sed anormal y sequedad bucal
  • Micción frecuente
  • Cansancio extremo y falta de energía
  • Apetito constante
  • Pérdida de peso repentina
  • Lentitud en la curación de heridas
  • Infecciones recurrentes
  • Visión borrosa

En España, de ese 14% de diabéticos, el 13% es de tipo 1. Esto quiere decir que para mantener sus niveles de glucosa estables (normalmente dentro de un rango de 80 a 180), deben hacer uso de agujas de insulina o, en el caso de estar en un nivel bajo de azúcar, el suministro de azúcar blanco o alimentos de absorción rápida como por ejemplo, zumos.

Si un diabético no cuida sus niveles de azúcar, puede tener graves consecuencias como la ceguera, la pérdida de miembros, daños en los nervios o, en general, un daño irreparable a sus órganos. Por eso, es necesario concienciar a la población de lo que realmente significa esta enfermedad y cómo tratarla.

Algunas recomendaciones para diabéticos de tipo 1 son: realizar ejercicio regularmente, llevar una dieta estricta, sabiendo las porciones permitidas y las dosis de insulina necesarias en cada nivel de azúcar, tener un especial cuidado con los pies, ya que la diabetes causa daños a los vasos sanguíneos y a los nervios, lo cual puede reducir la capacidad de uno para sentir lesiones o la presión en los pies y causar graves daños, tener un apoyo psicológico y acudir regularmente al médico para revisiones.