Dolores de espalda a causa del trabajo

Una de las dolencias más típicas y usuales que se desencadenan en el trabajo son los dolores relacionados con los traumatismos, sobre todo dolores lumbares, donde la traumatología tiene que intervenir y desarrollar su papel tan decisivo.

Nosotros desde nuestro blog te daremos las claves para mejorar la posición a la hora de  sentarse correctamente en la oficina, dado que la mayoría de dolores de espalda se desencadenan por malos hábitos.

Resulta decisivo tomar conciencia de  nuestra postura corporal, saber cuál es la situación de nuestro cuerpo. Saber qué posturas habitualmente adoptamos e intentar percibir qué partes de nuestro cuerpo están más tensionadas y por tanto sufren más. Este ejercicio de observación individual nos ayudará a encontrar una postura correcta en la silla desde la que realizamos nuestro trabajo. Lo importante es tomar una actitud activa cuando nos encontramos sentados en la silla y prestar la debida atención al segmento corporal más decisivo, la columna vertebral. En lugar de hacer que la espalda pierda su curvatura lumbar o incluso invertirse, es decir, salir hacia fuera, debemos mantener la lordosis lumbar, (nombre técnico con el que se conoce la curvatura natural de la espalda) especialmente los primeros días en los que queremos empezar a tomar conciencia de la postura que adoptamos.

La altura de la silla será otro factor más que decisivo a la hora desencadenar un dolor lumbar, dado que si la silla se encuentra en una posición excesivamente alta va a producirse una retroversión pélvica que agudizara la pérdida de la curva en la columna. Adoptar una postura correcta puede ocasionar molestias los primeros días, debido a que estarás volviendo a ejercitar músculos que antes estaban en desuso, pero a la larga tu salud laboral mejorará.

Debemos tener en cuenta que, al sentarnos mal, los discos intervertebrales se ven sometidos a una gran presión ya que nuestras estructuras activas, (la musculatura esquelética de la espalda) no están funcionando y por lo tanto son las estructuras pasivas, (los discos intervertebrales lumbares, ligamentos) los que asumen toda la responsabilidad del peso.

Si esto se alarga en el tiempo, es fácil comprender que se vayan degenerando los discos y provocando los  problemas lumbares como ciáticas y hernias discales y sobre todo dolores lumbares crónicos.