El ruido, un problema en el trabajo

Millones de trabajadores en Europa están expuestos al ruido en su lugar de trabajo. No sólo se trata de sectores donde el ruido está más normalizado, como la industria, los llamados trabajos “call centres”, la hostelería o los colegios también son sectores atacados por un exceso de ruido.

En Europa, uno de cada cinco trabajadores tiene que elevar el tono de voz para que se le oiga durante al menos la mitad del tiempo que está trabajando, y un 7% padece problemas auditivos relacionados con su trabajo.

El ruido no tiene que ser excesivamente alto para causar problemas en el lugar de trabajo, puede mezclarse con otros factores que acentúen el peligro.  Entre los problemas más comunes podemos encontrar:

La pérdida de audición: el ruido excesivo daña las células ciliadas de la cóclea, parte del oído interno, lo que provoca una pérdida de audición.

Efectos fisiológicos: está demostrado que la exposición al ruido tiene efectos sobre el sistema cardiovascular, que libera catecolaminas y aumenta la tensión arterial estrechamente relacionada con el estrés.

Aumento del riesgo de accidente: los altos niveles de ruido dificultan la escucha y la comunicación del personal entre sí, lo que incrementa la probabilidad de que ocurran accidentes. Este problema puede verse agravado por el estrés laboral, que el mismo ruido puede provocar.

Cuanto más alto sea el nivel del ruido y la duración de la exposición, mayor es el riesgo de sufrir daños. En la industria y la minería, un 40% de los trabajadores están expuestos a importantes niveles de ruido. En la construcción el 35%, y en muchos otros sectores, como la agricultura, el transporte y las comunicaciones, se sitúa en un 20%.

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