En verano aumenta el riesgo de traumatismos faciales entre los niños

El verano es la época del año en la que se registran más traumatismos faciales y los niños son los más propensos a sufrirlas debido a que aumentan sus actividades al aire libre y por tanto el riesgo de caídas es mayor, según ha avisado la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (SECOM).

Por este motivo, los expertos han destacado la importancia de que se preste “mucha atención” a los menores, ya que, en la mayoría de los casos, los accidentes se producen en trayectos cortos en los que se opta por no poner el casco al niño cuando monta en bicicleta o no ponerle el cinturón en el coche.

En los meses de verano “se realizan más actividades al aire libre y deportes para los que no se está preparado ni acostumbrado, lo que incrementa el riesgo de caídas”, indica este especialista. “Los riesgos son mayores en niños puesto que son más difíciles de controlar y es más probable que se caigan de la bicicleta o resbalen en el bordillo de la piscina donde es frecuente que corran descalzos”, explica el doctor de la Unidad de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Quirón de Barcelona, Juan Antonio Hueto. Otro factor que influye en esta época son los accidentes de tráfico, “hay más desplazamientos por lo que hay más riesgo. Por ello, deben utilizarse los sistemas de protección homologados para cada edad. Los traumatismos más frecuentes en la población infantil implican fractura nasal, de pómulo y mandibular, así como heridas.

El baño en piscinas o en otros lugares puede resultar peligroso, “no sólo para los niños, sino para todos aquellos que en algún momento dado se descuiden o se lancen de cabeza al agua, ya sea en este tipo de recintos o en otros como lagos o acantilados”, según el doctor Hueto. Para prevenirlos, este especialista recomienda utilizar el calzado adecuado y bañarse sólo en lugares autorizados y de los que se conozca su profundidad.