Evaluación de riesgos laborales

En entradas anteriores te hablamos sobre la Prevención de Riesgos Laborales y por ello sabes que la PRL es un conjunto de actividades que se realizan en una determinada empresa con el fin de anticiparse a posibles riesgos laborables. Además, descubriste que la herramienta fundamental de los técnicos especialistas en PRL es la evaluación del riesgo. ¿En en qué consiste esta evaluación? ¿Cómo se lleva a cabo? Éstas y otras cuestiones serán resueltas en líneas posteriores.

La evaluación de riesgos constituye la pieza clave del enfoque europeo para la prevención de accidentes y enfermedades laborales. Esta evaluación forma un pilar fundamental porque si no se lleva a cabo correctamente o, directamente, no se lleva a cabo, será muy difícil determinar y adoptar las medidas de prevención adecuadas y por tanto los trabajadores tendrán un mayor riesgo de sufrir algún percance laboral.

Se trata de un proceso dinámico que permite a las organizaciones adoptar una política activa de gestión de riesgos en el lugar de trabajo.

Cada año, millones de personas en la UE ven dañada su salud y bienestar por motivos derivados del trabajo. Por esta misma razón es imprescindible la evaluación de riesgos y constituye la clave para tener un ambiente de trabajo seguro y saludable.

La Comisión Europea ha elaborado una guía para ayudar a los empresarios y trabajadores, a cumplir su obligación de evaluar los riesgos, como se establece en la Directiva marco 89/391. Esta guía muestra una serie de pasos a seguir para determinar la evaluación de riesgos y se puede resumir de la siguiente manera:

  1. Identificación de los riesgos y de los trabajadores expuestos.
  2. Evaluación de riesgo y asignación de prioridades a los mismos.
  3. Planificación de las medidas preventivas necesarias.
  4. Adopción de las medidas.
  5. Seguimiento y revisión.

Por todo ello, es importante que las empresas de todo tipo y tamaño realicen evaluaciones periódicas. Una evaluación de riesgos adecuada garantiza tener en cuenta todos los riesgos y no sólo los más evidentes, se comprueba la eficacia de las medidas de seguridad adoptadas, se documenta los resultados de la evaluación y se revisa la evaluación periódicamente para asegurar su vigencia.