La ola de calor, combátela.

El calor ha llegado a nuestro entorno, dejamos atrás el invierno, guardamos las chaquetas, las botas y las bufandas, para dar la bienvenida al verano. Éste, trae consigo ambientes soleados, temperaturas agradables y largas horas de sol que nos permiten disfrutar más de nuestro tiempo libre. Sin embargo, esta época del año, también nos trae días intensamente calurosos. El verano viene cogido de la mano de la famosa “Ola de calor”. Se trata de un “periodo de al menos 3 días con temperaturas anormalmente elevadas”, según la definición de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Cambios bruscos en el clima que sufrimos todos pero que afecta un grupo en concreto. ¿Quiénes tienen más peligro cuando se produce una ola de calor?

El grupo de mayor riesgo frente a los efectos del calor, lo constituyen las personas de edad avanzada, sobre todo aquellas mayores de 65 años. Los niños pequeños, sobre todo los menores de cuatro años, las personas obesas, las personas que realicen actividades física que requieran gran esfuerzo o las personas enfermas que tomen ciertos medicamentos. Sin embargo, aunque este grupo nombrado anteriormente es más vulnerable a los efectos de la ola de calor, todos estamos expuestos al peligro, y debemos seguir unas pautas para poder combatirla o llevarla lo mejor posible.

Durante estos días se aconseja tomar abundante líquidos, (sobre todo si se realiza algún esfuerzo físico) evitar las bebidas alcohólicas, las bebidas que contengan demasiado azúcar o las que estén demasiado frías. Es muy importante aportar a nuestro cuerpo sales minerales a través de los líquidos para compensar las pérdidas que se producen con el sudor.

En la dieta no debe faltar la ingesta de verduras y frutas y reducir los alimentos ricos en proteínas. No es recomendable realizar esfuerzos físicos innecesarios, pero en el caso de que se realicen, deben interrumpirse ante cualquier sospecha de mal estar o síntomas de desmayo parando a descansar en un lugar fresco o con sombra.

Por último, el uso de ropa ligera y clara, el uso de protección solar y por supuesto, evitar tomar el sol en horas de más radiación solar, son pautas indispensables cuando el calor decide pisar fuerte en nuestros hogares.