La sal, tan adictiva como la cocaína.

La Sociedad Española de Cardiología (SEC) avisa que la sal ya puede considerarse como una droga, no solo por los efectos perjudiciales que provoca en nuestra salud, sino también por la alta capacidad adictiva que posee.

«Este alto poder adictivo de la sal podría explicar el porqué en nuestro país consumimos el doble de la cantidad aconsejada al día, ya que de entre los 5 – 6 gramos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en España consumimos una media de 11», avisa el doctor José Ramón González-Juanatey, presidente de la SEC. «Además de cáncer de estómago, insuficiencia renal u osteoporosis, la sal favorece la aparición de hipertensión, causante ésta del 62% de los accidentes cerebrovasculares y del 42% de las enfermedades del corazón, según la OMS».

Esta conclusión está basada en un estudio que se realizó con ratones por las universidades de Duke y Melbourne. Se demostró que la necesidad de consumir sal provocaba el mismo efecto en el cerebro que la adicción a la cocaína o a los opiáceos como la heroína. Mediante imágenes cerebrales, se observó que en ambos casos, se activaba la misma zona del cerebro y que ciertas células nerviosas del hipotálamo aumentaban en tamaño. También se observó un incremento de neuronas como la dopamina u orexina, relacionadas con la adicción y el placer.

La SEC también solicita que los ciudadanos sean más responsables de los alimentos que consumen diariamente: priorizando la compra de aquellos que son bajos en sal; disminuyendo la cantidad de sal que se usa en la cocina; añadiendo a su dieta al menos cinco piezas de frutas y verduras de 80 gramos cada una; y reduciendo el consumo de grasas, especialmente las saturadas.

«Sólo con la colaboración de todos los agentes implicados: industria alimentaria, población y autoridades sanitarias, conseguiremos superar esta adicción y mejorar así el control de una enfermedad que cada año provoca más defunciones» concluye el presidente de la SEC.