Los relojes del cerebro

Los seres humanos no solo nos regimos por el reloj que lucimos en la muñeca o el que cuelga en la pared de la cocina, nuestro cerebro responde a las atenciones de más de un organismo biológico que marca los ritmos que nuestro cuerpo necesita, los relojes del cerebro, establecen pautas y patrones típicos de la conducta del ser humano.

Los relojes del cerebro, son sistemas fisiológicos que permiten a los organismos vivir en armonía con los ritmos de la naturaleza, como son los ciclos del día y la noche, y de las estaciones.

Nuestro cerebro hace una distinción y utiliza dos “tipos de relojes”. El reloj interno nos permite detectar el paso del tiempo, una habilidad esencial para las funciones diarias. Este reloj nos permite medir el tiempo trascurrido, nos permite saber cuanto tiempo pasamos duchándonos o conduciendo, de lo contrario estas tareas podrían alargarse infinitamente. Pero esto no es todo, los últimos estudios en neurociencia nos revelan que nuestro cerebro podría contar con la ayuda de otro segundo reloj, un reloj que no solo funcionaria paralelamente con el primer reloj interno, sino que además podría competir con el.

Este segundo reloj seria un sistema cerebral albergado dentro del primer reloj y  el cual trabajaría en colaboración con la corteza que rodea al cerebro para integrar la información temporal. Un mecanismo que entraría en funcionamiento, por ejemplo, en el momento en que el cuerpo presta atención a cómo ha pasado el tiempo.

Debemos tener en cuenta que es igual de necesario  tener conciencia del tiempo trascurrido, el cerebro no solo puede medir el tiempo que pasa, sino que también ha de mantener una memoria de su ejecución. Y es aquí donde entra el juego el hipocampo, una parte de nuestro cerebro vital y necesaria para recordar experiencias pasadas y que según los últimos estudios podrá desempeñar un papel fundamental al recordar el paso del tiempo.

Estudios que sin lugar a dudas implicaran una mejora en los avances con enfermos de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson.