Plan de prevención de las Enfermedades Cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares son, en gran medida, el resultado de un estilo de vida determinado por la influencia de aspectos socioeconómicos y culturales en el que las personas más vulnerables son aquellas que tienen un menor nivel educacional, menor renta y además se encuentran en una situación de mayor déficit en el acceso a los servicios sanitarios.

La dislipemia, la hipertensión arterial, el tabaquismo, el sobrepeso y obesidad, la diabetes, la mala alimentación y el sedentarismo representan tres importantes factores directos que influyen en la producción de este tipo de enfermedades.

Considerando las estrategias de prevención según el nivel de actuación en la evolución natural de la enfermedad y sus factores determinantes, la prevención se clasifica:

– Prevención primordial. Medidas encaminadas a disminuir la prevalencia de los factores de riesgo cardiovascular, y a promocionar factores protectores. Esta estrategia es fundamentalmente poblacional, centrada sobre todo en la infancia y la adolescencia, potenciando los hábitos saludables, para evitar la aparición de los factores de riesgo cardiovascular.

– Prevención primaria. Medidas encaminadas a controlar los factores de riesgo cardiovascular, una vez ya presentes, para disminuir la incidencia de la enfermedad. Esta estrategia es poblacional pero también individual, fundamentalmente desde las consultas de atención primaria, ya que es ése el ámbito en el que se detectan y siguen los pacientes con factores de riesgo cardiovascular.

– Prevención secundaria. Medidas encaminadas a disminuir la progresión de la enfermedad, incluso desde los estadios iniciales asintomáticos, con el objetivo de prolongar y mejorar la calidad de vida de los individuos con patología cardiovascular.

Los aspectos de rehabilitación se incluirían en la prevención terciaria, pero hay quién los incluye en la prevención secundaria.

La prevención cardiovascular en la práctica clínica tiene especialidad prioridad en pacientes con enfermedad cardiovascular aterosclerótica
 y personas asintomáticas con riesgo cardiovascular elevado debido a diabetes tipo 2 o diabetes tipo 1 con microalbuminuria. También presta cierta atención en familiares de pacientes con enfermedad cardiovascular prematura o con muy alto riesgo.

El objetivo del Plan de prevención de las Enfermedades Cardiovasculares es ayudar a mantener el riesgo bajo en personas que ya lo tienen o reducirlo si es alto. Conseguir el perfil de las personas sanas (por ejemplo, las personas que no fuman), una alimentación saludable
, una actividad física de 30 minutos de actividad moderada diaria, un índice de masa corporal < 25 kg/m2 y evitar la obesidad abdominal.