¿Qué es la meningitis?

La meningitis es una enfermedad poco frecuente, en la que se infectan las meninges que envuelven el cerebro y la médula espinal. Es provocada por virus o bacterias que se encuentran en la nariz y la garganta de personas sanas que la contagian a terceras personas.  Hay varios tipos de meningitis: la meningitis vírica, producidas por un virus y que son benignas, y la meningitis bacterianas, producidas por bacterias, que pueden ser graves, provocando secuelas, sobre todo sordera, y en algún caso incluso la muerte. Cuando solo se infectan las meninges, hablamos de meningitis meningocócica.

Aproximadamente, dos de cada diez mil recién nacidos a término y con peso normal, tienen meningitis y dos de cada mil recién nacidos con bajo peso también. Hay más afecciones entre los niños que entre las niñas, y en la mayoría de los casos, la meningitis de un recién nacido es una complicación de la sepsis (infección de la sangre que se extiende hasta el cerebro).

Los tres microbios que suelen producir meningitis bacteriana son:

  • El neumococo es otra bacteria causante en ocasiones de meningitis en niños pequeños, normalmente menores de 2 años, aunque con más frecuencia produce otro tipo de enfermedades como otitis, sinusitis y neumonías. Desde hace pocos años hay en el mercado una vacuna que protege contra varios tipos de neumococos. Este preparado no está por el momento incluido en ningún calendario vacunal español.
  • El Haemphilus sólo provoca meningitis en los niños pequeños, menores de 5 años, pues, con el crecimiento, el organismo «aprende» a defenderse de él. Se dispone de vacuna eficaz contra esta bacteria.
  • El meningococo afecta sin embargo a personas de todas las edades, aunque principalmente a adolescentes y niños pequeños. Hay varias familias (serotipos) de meningococos; en España los más frecuentes son los conocidos como B y C. Este último tipo era muy poco frecuente hasta hace unos años. Por el momento, sólo hay vacuna eficaz contra el meningococo C.

En la mayoría de casos de pacientes con meningitis, suelen curarse sin problemas. El tratamiento consiste en cuidados específicos en el hospital y un tratamiento intenso con antibióticos es crucial. También es imprescindible el diagnóstico precoz y la rápida asistencia del especialista. En algunos casos la enfermedad evoluciona con gran fuerza, o afecta a personas con el sistema inmune débil y pueden provocar desenlaces fatales.