¿Qué sabes sobre la memoria?

La memoria es la capacidad de adquirir, retener y utilizar secundariamente una experiencia. Es una de las facultades superiores del ser humano, y su conservación y uso de saberes ha sido un reto para la humanidad. Está ligada a la inteligencia y constantemente estamos fijando y evocando datos. Forma parte del conjunto de la vida psíquica y biográfica del individuo y para  todos los aprendizajes que requiere el ser humano necesita de la utilización de la memoria. Su función esencial no es el recuerdo, sino el olvido, porque éste se define como la incapacidad de retener o actualizar información.

Podemos clasificarla en tres tipos: La memoria remota que viene dada por la información antigua que recogen la experiencia y acontecimientos pasados de la vida del sujeto. La memoria reciente que hace referencia a aquello que ha ocurrido varios minutos o varias horas antes y la memoria inmediata que se refiere a aquello que ha ocurrido apenas unos segundos antes.

Su cuidado es esencial para nuestro día a día y es muy importante saber que factores intervienen en su retención y olvido y cuáles son sus principales trastornos. En la retención, los factores que la favorecen son la forma de aprendizaje, la motivación, la atención, la organización del material a memorizar, la hora del día y la edad. En el olvido intervienen los estados confusionales, el aprendizaje inadecuado, la falta de motivación y atención y la edad avanzada.

Entre las alteraciones de la memoria, algunas se clasifican como leves, como la prosopagnosia (incapacidad para recordar rostros) y el déjà vu (sensación de haber vivido algo). No obstante, otros son graves y permanentes, como la amnesia, hipermnesia y paramnesia. La amnesia es un trastorno que impide de una forma total o parcial memorizar una información o periodo de la vida de un individuo. La hipermnesia es un anormal incremento total o parcial de la capacidad de memorizar. Y la paramnesia se caracteriza por ser un error o distorsión de la memoria en grado patológico.

La memoria humana tiene una estructura compleja y su capacidad mental se puede potenciar gracias al entrenamiento personal, como en las habilidades físicas y manuales. Lo importante es mantenerse activo en todos los sentidos a lo largo de nuestra vida, para que nuestras capacidades en vez de disminuir continúen creciendo con los años.