¿Sufres de reflujo gastroesofágico?

El Reflujo gastroesofágico se produce cuando un tipo de esfínter denominado cardias deja de funcionar correctamente. El esfínter separa el esófago y el estómago. Se encarga de dar paso a los alimentos al estómago, (y evitar que salgan hacia nuestra boca) así como de regular la entrada de ácidos al esófago. Cuando se relaja y se abre o cierra inadecuadamente, puede provocar ardor de estómago y esófago, o regurgitaciones.

En el caso del ardor o acidez de estómago los síntomas se caracterizan por una sensación de quemazón que comienza en la boca del estómago y sube hasta la laringe. Por otro lado, la regurgitación se caracteriza por la sensación de que la comida o líquidos regresan a la garganta o boca. Generalmente viene acompañada de un sabor ácido y amargo en la boca.

Entre los factores influyentes, la ingesta de algunas comidas copiosas o ácidas se encuentran en la lista principal de las causas. Entre los alimentos destacados, los tomates, las frutas ácidas, el ajo, las cebollas, el café, el alcohol o los alimentos con mucha grasa y frituras. Otro desencadenante puede ser la obesidad, el embarazo, el estrés, fumar, masticar muchos chicles o tomar algunos medicamentos.

Los tratamientos más comunes, son los antiácidos que actúan neutralizando el PH ácido del estómago y los inhibidores de la bomba de protones y los antagonistas de la H2 que actúan disminuyendo la producción de ácido por el estómago y así se evita el reflujo.

Cuando los síntomas reiteran en más de una ocasión, es recomendable acudir a un médico o especialista, porque no tomar una prevención adecuada puede acarrear lesiones graves como hernia de hiato o úlceras de estómago.